Voy a ser bastante directa: Expediente Serotonina tiene muchas cosas dentro.
Hay asesinatos, Mossos, científicos, empresarios, dinero, medicamentos, relaciones sentimentales, abusos, investigaciones, persecuciones, detenciones y hasta una parte bastante importante de neurociencia. Y sí, en algún momento pensé: a ver dónde quiere llevarme ahora este hombre.
Pero precisamente esa variedad es lo que termina haciendo que la novela tenga su propia personalidad. Todo empieza con Melvin Peaks, un neurocientífico canadiense que tiene una obsesión bastante clara: entender a los criminales. No quiere estudiar al típico delincuente de poca monta. Quiere llegar a los casos extremos y descubrir si existe algo en la mente humana que pueda explicar la maldad.
Los Mossos lo utilizan como colaborador y ahí entra Jaume Albertí. Albertí me ha gustado porque no parece impresionado por Melvin. Lo encuentra agotador, demasiado teatral y demasiado convencido de sí mismo, pero también sabe perfectamente que es muy bueno en lo que hace.
Y la investigación empieza a crecer. Primero está Marga, que es un personaje que directamente entra en la novela arrasando con todo. Es directora general, tiene muchísimo poder y está acostumbrada a que nadie le lleve la contraria. Cuando empieza a tener problemas dentro de su empresa y descubre que desde Londres pueden querer apartarla, empieza a mover sus propias piezas.
Después se van abriendo otras historias: Alexander y la muerte de sus padres, Nández y la trama de los medicamentos, los Umbert, y posteriormente Carlos, Bruno y Jacobo.
Aquí tuve un poco la sensación de estar viendo cómo se va montando una telaraña. Cada historia parece tener su propio hilo, pero poco a poco aparecen conexiones.
Además, la investigación no está siempre en manos de los mismos personajes. Los Mossos utilizan recursos tecnológicos, aparecen pruebas, testigos, grabaciones y diferentes vías para reconstruir lo ocurrido.
Y luego está la vida personal de los protagonistas. Melvin se acerca a Ivana, pero ella no termina de encajar bien su obsesión con los criminales. Él puede estar estudiando a una persona peligrosa y hablar de ella con una admiración casi científica, mientras que Ivana ve antes que nadie el problema moral que hay detrás. Albertí, por su parte, acaba metido personalmente en la tragedia. La desaparición de su mujer y su hijo convierte toda la investigación en algo mucho más doloroso. A partir de ahí la novela se vuelve bastante más oscura.
Me ha gustado también que no todos los personajes tengan el mismo tipo de maldad. Hay quien actúa por poder, quien actúa por miedo, quien intenta protegerse, quien se aprovecha de los demás y quien termina metido en cosas mucho más grandes de lo que podía imaginar.
La parte de la serotonina y el MAOA da al conjunto un punto diferente. No soy especialmente fan de las novelas que se ponen demasiado técnicas, pero aquí entiendo por qué está: es la base de la obsesión de Melvin por saber si la maldad puede tener una explicación biológica. Y después llega todo el tramo final: detenciones, investigaciones, acusaciones, juicios y consecuencias para los diferentes implicados.
Pero el libro no termina exactamente ahí. Melvin convierte todo lo vivido en material para su propio trabajo y sigue intentando encontrar una explicación. Ivana, sin embargo, termina tomando distancia de él porque entiende que hay una parte de Melvin que ella no puede compartir, y me gustó que fuera así. Porque después de tantas páginas intentando comprender a asesinos y criminales, el personaje que mejor conoce a Melvin termina admitiendo que ella tampoco consigue comprenderlo del todo.
En conjunto, me ha parecido una novela negra bastante particular. Tiene momentos muy oscuros, otros más irónicos, bastante investigación y una cantidad considerable de personajes.
Hay que estar atento porque pasan muchas cosas y la trama va abriendo caminos continuamente. Pero si te gustan los thrillers que no se quedan únicamente en descubrir al culpable y quieren meterse también en la cabeza de quienes cometen los crímenes y de quienes intentan atraparlos, aquí hay bastante material para entretenerse.


