Antes de convertirse en protagonista de una historia de espionaje, Laura es simplemente una mujer que intenta encontrar su sitio.
Su historia comienza en Logroño y está marcada por experiencias personales que ayudan a entender su carácter. El pasado de Laura no aparece como un simple dato biográfico, sino como una parte importante de la personalidad que tendrá cuando llegue el momento de enfrentarse a situaciones mucho más complicadas.
Una de sus decisiones más importantes es entrar en la Legión.
Y aquí Laura la soldado dedica bastante espacio a mostrar cómo se construye el personaje. No basta con decir que Laura es una militar experimentada: la novela quiere enseñar cómo llega a convertirse en esa persona.
Los años de formación, la exigencia física y mental, las relaciones con sus compañeros y las experiencias que vive durante esa etapa van modificándola poco a poco.
También resulta interesante que la novela no presente a Laura como alguien completamente segura de sí misma. Aunque pueda desenvolverse en situaciones exigentes, sigue teniendo dudas y momentos en los que necesita convencerse de que es capaz de hacer aquello que se propone.
Esa contradicción le da bastante personalidad.
Porque una cosa es ser capaz de actuar bajo presión y otra muy diferente sentirse siempre preparada para hacerlo.
Después de diez años en la Legión llega el momento de cambiar de rumbo y Laura entra en el Centro Nacional de Inteligencia. El cambio de uniforme por una oficina no significa que su pasado haya desaparecido.
De hecho, su experiencia militar será precisamente una de las claves para entender cómo afronta su nueva etapa.
La novela juega con esa diferencia entre dos mundos: el de la acción y el de la inteligencia, el de las operaciones y el de la información.
Y Laura se encuentra justo en medio.
No deja de ser una persona acostumbrada a actuar, pero ahora tiene que aprender a moverse en un entorno en el que observar, analizar y desconfiar pueden ser tan importantes como saber reaccionar rápidamente.
Ahí comienza realmente la historia que plantea Laura la soldado.
Laura no está buscando convertirse en una heroína. Está intentando descubrir qué hacer con todo lo que ya ha vivido.
Y ese recorrido personal es una de las partes que ayudan a diferenciar la novela de un thriller de acción convencional.


